Miembro de una familia de pintores y dibujantes, su formación comenzó en el mismo campo como discípulo de Modest Urgell y de Josep Lluís Pellicer. Realizó una estancia en París y también en Alemania, donde quedó impactado por la pintura simbolista.
En 1901 regresó a su ciudad natal, abrió un estudio de fotografía y se especializó como retratista y en paisajes románticos, que recuerdan a su maestro, M. Urgell. Ya en 1904 ganó premios como fotógrafo y empezó a conseguir éxito.
Su producción se caracteriza por las composiciones de carácter simbolista y por la calidad de sus retratos, que resultaban muy innovadores, sobre todo por el encuadre.


Fotógrafo y pintor
